En Murillo & Partners, abordamos la consultoría en gestión de calidad como una herramienta de alta dirección. Entendemos que, para las empresas y organizaciones, la implementación de una norma no es un fin en sí mismo, sino un vehículo estratégico para optimizar el rendimiento organizacional, estandarizar el valor entregado al cliente y asegurar la continuidad operativa en un mercado altamente exigente.
Nuestro servicio de consultoría se especializa en la arquitectura de sistemas que integran los requisitos de la normativa internacional ISO 9001:2015 y las Normas Chilenas (NCh) con los objetivos de negocio de su organización.
La norma ISO 9001 ha evolucionado de ser un estándar de control documental a un modelo de gestión basado en el riesgo y el liderazgo. En Murillo & Partners, desarrollamos esta implementación bajo tres pilares críticos para la gerencia:
El cumplimiento de las Normas Chilenas (NCh) es un requisito diferenciador para operar con el Estado y en sectores industriales específicos de alta regulación. Nuestra asesoría técnica abarca la interpretación rigurosa y la adaptación de estos estándares (como la NCh 2728 para organismos técnicos o normas específicas de seguridad y productos) a la realidad jurídica y técnica de Chile.
Aseguramos que su organización no solo cumpla con el Instituto Nacional de Normalización (INN), sino que utilice estas normativas para fortalecer su posición en licitaciones y auditorías de terceras partes.
Determinamos el estado de madurez actual de la organización frente a la norma, entregando un informe técnico detallado de desviaciones y un cronograma de inversión y tiempos.
Construimos una arquitectura de información lógica y digitalizada. Priorizamos la usabilidad sobre la extensión, eliminando la burocracia que no aporta valor.
Capacitamos a los mandos medios y líderes de proceso en la gestión de sus propias áreas bajo el estándar ISO/NCh, asegurando la autonomía futura del sistema.
Ejecutamos auditorías internas con el rigor de un organismo certificador, garantizando que la organización supere las evaluaciones externas sin no-conformidades críticas.
Reducción drástica de fallos en el servicio o producto que afecten la marca.
Identificación de costos de “no calidad” (reprocesos, devoluciones y desperdicios) para convertirlos en ahorro operativo. biodiversidad.
Creación de un sistema que retiene el conocimiento organizacional, independientemente de la rotación de personal.